Tal y como suele pasar, Europa, entendida como ese conjunto de países que pertenecen a la élite económica y no como continente integrado por múltiples países evoluciona favorablemente. Y siguiendo con lo que demasiadas veces nos pasa, nosotros vamos un pasito por detrás.

Somos pioneros en muchas cosas, pero cuando se trata de tocar el bolsillo de según que persona vemos que no todos llevamos la misma chaqueta, y eso es lo que está pasando actualmente con las casas de apuestas.

El 1 de enero entró en vigor en Italia la que debe ser la norma más restrictiva al respecto impidiendo cualquier tipo de publicidad sobre casas de apuestas, mientras que en otros como Bélgica han querido legislar más sobre cual es el objeto y el horario en el que dicha publicidad se va a emitir, evitando determinados horarios que sean sensibles a que haya más público infantil. En España, todavía estamos debatiendo al respecto. Y es que igual que paso con la campaña de Drogas no, que tardó años en empezar a funcionar de forma efectiva, la campaña de sensibilización del consumo de alcohol al volante o incluso actualmente las medidas implantadas para el consumo de tabaco, parece que necesitamos que primero pase algo.

Y es que ya tenemos gráficas y estudios, esas cosas que tanto nos gustan para tener un número al que aferrarnos y se sabe que se ha visto cuadriplicada la cantidad de ludópatas diagnosticados. ¿Era necesario una estadística para verlo? ¿O simplemente con echar un vistazo y ver que lo que antes eran inmobiliarias, pasaron a ser el Compro oro y ahora son casas de apuestas? No hacía falta ser muy listo para ver que si en lugar del jamón guijuelo y las pipas facundo me estás colando continuamente a cuanto se está pagando el resultado del partido, alguien iba a acabar apostando.

Y como no sólo me lo tengo que comer en 15.000 anuncios, ahora también me encuentro con que muchos de los youtubers que seguía (y digo seguía porque alguien que da cobijo a este tipo de practicas ya me repugna) han comenzado a clavarte el anuncio de marras nada más empezar su vídeo aconsejandote que uses su código de turno, porque ese es el que toca. Esto no va a ser popular, pero si tenéis 2 minutos y 4 neuronas, empezad a quejaros de estas practicas que están destinadas a que uno gane y muchos pierdan, que las apuestas ¡son matemáticas y es lo que peor se nos daba en la escuela a la mayoría!

Ya va siendo hora de que alguien levante la voz, y no que tu o yo, probablemente estemos viendo como algún familiar o amigo se está hundiendo en la miseria por este tipo de mierda. Un artículo no patrocinado por ninguna casa de apuestas