Quizá sea nostalgia, quizá un poco de aprehensión hacia lo nuevo y novedoso, pero la realidad es que por raro que pueda parecer cada vez buscamos más lo retro en nuestro día a día. Desde sacar a relucir ropa que hace años que ya estaba pasada de moda, peinados de hace 50 años, dotar a las casas de esa apariencia de casa de abuela ideal, a temas más absurdos como pueda ser un auricular usb retro para poder llamar de forma analógica… conservemos esa indulgencia antropológica que hace que sapiens sapiens sea quizá la última de las barreras genéticas que nos obligamos día a día a no superar. Y es por eso que quiero hacer este post para que por favor huyáis en dirección contraria si en algún momento os da por querer volver a lo retro en lo que a pcs se refiere.

¿Quién no quería tener un ordenador con logo de IBM? ¡Y además transportable!

Los que hemos tenido la suerte de vivir esa época en mayor o menor medida podemos decir de una forma amplia que lo retro mola, aunque con salvedades. Y una de las más claras es la relativa a los pcs. Hemos visto evolucionar claramente los estilos de las diferentes épocas, desde los pcs más cuadrados de la primera etapa (Y no hablo de los primeros que ocupaban una habitación completa, que uno tiene una edad pero no tanta), siendo quizá más prácticos que bonitos, a los más actuales que sólo les falta el sonido de los caballitos y la tómbola para terminar de adornar esa feria. Cuadrados, con una luz entre verde y amarilla y dos botones, uno de encendido y otro de apagado, y por supuesto, ni rastro de usbs, lo más parecido a una entrada rectangular era la del disquete, para algunos la versión en 3d impresa del logotipo de guardar.

Hemos visto evolucionar los ratones, desde el ratón de bola tradicional, que prácticamente tenía todo el mundo, hasta los ingenios de la evolución en los que esa bola pasaba a formar parte de tu mano, y ¡no veas que complicado era jugar al Command&Conquer de esa forma! Hasta que apareció el laser para eliminar esa bola que se llenaba de pelos y lo que no eran pelos y había que abrir al cabo de los meses. Evoluciones técnicas que hoy día han dado lugar a que los ratones tengan más botones que un teclado, pero eso ya son otras historias.

Y es que parece que ahora todo lo retro vale, y todo es mejor estéticamente que lo nuevo. Y la verdad que hay que destacar que aunque minecraft sigue siendo un juego que evoluciona y gusta, no todo en esta vida son cubos.

Algo así debieron de pensar en Nintendo cuando les vino a la mente querer crear una aberración exclusiva como pudo ser la Game Boy Tribal. Y es que surgió esa época. El momento en el que en los pcs, al igual que si fuera un coche tuneado, había que llenarlos de pegatinas, en muchos de los casos de cualquier bolsa de patatas de 25 pesetas que se convertía en un trofeo más o una especie de muesca de victoria. Y eso fue bien visto por las empresas que consideraron que a partir de ese momento era necesaria la creación de una línea cosmética de pcs, diferentes de los de oficina, a fin de acabar con esos pcs llenos de pegatinas de Toi (Cabe decir que no se si fue antes el huevo o la gallina, pero los tribales estaban ahí para atormentarme)

Pero no contentos con ello seguimos evolucionando hasta las transparencias, y no las de ropa interior, sino que se empezó a llevar lo de ver todos los entresijos de los pcs, todo porque si ibas a una LAN era importante que el resto de gente viera que había dentro de tu pc, que admiraran tu tarjeta gráfica o tu refrigeración, todo era mucho más «cool».

Y como os digo, lo retro mola, pero no tanto… y que quizá habría que tener un poco de objetividad a la hora de querer traer todo lo antiguo a la modernidad y aceptarlo como si fuera válido, ya que ha quedado sobradamente demostrado que la tierra es redonda, las vacunas ayudan a prevenir enfermedades y que un pc con luces, está mejor que con pegatinas de bollycao.